DESDE MI MUNDO 10/AGOSTO/09
¿Cómo hacer para llegar a tan sólo un suspiro de tu tiempo?
Siempre mi multitud quiere tu espacio cuando te conozco.
Busco y busco pedazos de segundo para llorar más derrotas porque nadie me encuentra; mas te encuentro yo y no cambia la decepción de una corazonada suspendida.
Y mi edad me alcanza con sus garras, en donde no te puedo esperar si no me miras.
¿Cómo hacer para llegar a tus labios?
Cuando no tengo la certeza de que un día tú me quieras.
Cuando el memorial de mi piel en ti se hace atmósfera de un recuerdo que me sirve en cada uno de tus besos.
Mantengo mis deseos y el “hubiera” bajo el romance de un absurdo que culmina cuando no sabes lo que quieres.
M e alimento de un fantasma en las horas que te pienso. Intrigando en tus quehaceres aun rescato esa duda de saber si me imaginas. Pero al fin caigo en la ironía y me destrozo de entender que para mi inocencia en tu guarida no hay existencia.
Mas tengo esa dicha de extrañarte desde mi mundo, de soñarte despacio, de abrazarte en silencio y de buscarte cada día.
Sólo queda la ausencia que destaza mi pregunta: ¿Cómo hacer para llegar a ti?
Lo que soñé
12/09/09
Una promesa inexistente que nada me ofrece es sufrir porque lo patético de mi suerte se burla de mis impulsos a carcajadas. Cuando entendí que los silencios nos estorban y que nada de esto se parece a lo que soñé, fue mi ruina.
Pero no se si estoy contigo, si sueño contigo o si me dejas en el fin de tu fuerza con la que enfrentas tus palabras que se quedan en blanco, y sí, que se quedan en tu voz solamente. Alguna vez lo viví pero no fue tan cierto como cada instante en el que te robas mi memoria y lo cambio por un susurro de parecer que tú tampoco me olvidas.
Yo... ¿yo qué soy? una esquina reservada en tu mundo para no perderme de vista, y lo que soñé es tu sonrisa entregada como se entrega el nombre de cada una de mis percepciones.
Pretender quedarme en tu terreno es mi hazaña, también que rompas las ventanas de lo irracional sólo queriéndome…y sólo robas mi poesía.
Lo que espero si sigo esperando es un deseo que se desvanece antes de mi mañana, un torpe fuego en las entrañas que nada le pide a tu disposición. Y no hablemos de fronteras que puedan desvirtuar lo que aun saboreamos y que son mi amenaza si algún día no nos encontramos.
Lo que soñé es la aventura de una devoción insólita en mi tiempo, dejando las murallas que nos consuman en la lejanía sin intención. Una intención derramada en agonía que podría traspasar el consuelo de tus besos.
El destino que juega con mi expectativa es la consecuencia de imaginar lo que nunca habré de tener, si prevalezco en el ridículo intento de irradiar.
Todos los propósitos inventados seguirán fabricando historias de fantasmas que te dedican mi melancolía cuando siempre desaparezco llevándome lo que soñé.
Terminal 29/ago/09
29/ago/09
Aun sin vernos morimos en la pena de estar solos, yo siempre pienso que mi aire sería más puro si respiro a tu lado. Las ideas se cortan hasta llegar a este pedazo de sonrisa que caduca por razones inofensivas. Sólo tengo palabras que duran y duran, y aunque nunca las conozcas, yo se, que son para ti.
¿Por qué persisto en la fantasía terminal de un momento? No me encuentro ni un segundo, y estoy aquí…saldando versos al vacío, extrañando la ironía de que existimos.
Yo ya veré si me destruyo…pero, ¿qué será de ti?
Cualquier pretexto es bueno para no amar; nunca había visto tantas batallas en un solo cuerpo. Esas batallas que yo no elegí y que se enfrentan en cada nostalgia con la condición de que me extrañes.
Seguimos vivos, aun sin vernos el tiempo se desgasta y la promesa es polvo porque estoy ahí sin estar, porque te llamo sin hablar, porque no necesito dormir para entender que esto es un mal sueño…
Conformarme con esquinas de tu espacio sería mi delito; vivir de lo que envejece cuando me cuentas de cuánto te importan mis ganas es morir con las manos vacías.
Y es así contigo, dándole la bienvenida al final si haberlo intentado, dando pie a la desilusión sin haberme ilusionado. Presumir de un abrazo y un “te quiero” que se resumen en una historia de nada.
Nuevamente me convoco a la paciencia de que alguien me piense, estúpido sería esperar tanta suerte en toda esta mentira, mejor retiro mi voluntad para que juegue con la alegría de mis años. Sin zozobras y sin segundos.
Aun sin vernos, según, nos tenemos pero ¿qué tengo?, si no es más que un sentimiento incompleto, una pausa para la cordura y que siempre terminara entre los aires de una confusión.
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Pues a todos nos pasa quedarnos sin nada, digo en el momento que te ciegas; que no hay espacio para ser objetivos, es la pérdida de nuestra esencia y el otorgamiento de nuestra voluntad hacia terceras personas. Pero todo sano lo más pronto posible, creo yo. Ahora comentar sobre los sentimientos no podría, puesto que soy ajeno al texto y a esa historia (jajaja), no me ha pasado pero creo que friamente, un poco de reservas al darnos por completo ayudaría a sanarnos mas pronto. o algo así.
ResponderEliminarTodos llegamos a ser laxos por la inexistencia de lo que puede ser el amor perfecto..la vida amorosa es cruel y fria..pero quien ha dicho q es cálida, sencilla o bondadosa..nos arrasta la ausencia de la pareja pero cuando te conviertes en el reflejo de los q ahora aborreces..puede que cambies la percepcion de este que podria ser tu espejo algun dia.
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