sábado, 10 de octubre de 2009

2. Hoy es mundo banal (Historias de fantasmas)

Hoy tengo mi tiempo y la fuga de mis victorias a través de mi letargo.
Hoy tengo las lluvias que tardaron, que me rompen la grandeza de volar desde mis sombras.
Hoy no se qué me pasa…sólo te explico que contra esta elocuencia van mis complejos.
Incontables y refugiados sobre trampas que me cortan. Que me arrancan las alas.
Hoy se desnudan mis prejuicios exiliados en la magia de algún día.
Hoy me doy cuenta que tal vez sólo yo me regale mi lado obscuro y me vuelva pedazos de mierda por ir en busca de dignidad.
Hoy se pelea conmigo mi mente azul, reclamando decisiones y dudando en la mordaza.
Hoy me encuentro como hace años; mis temores descansaron pero yo te conocí y vi en el espejo el estigma que desborda mi idealismo, que me brinda una armadura y que rescata una ambición.
Hoy no te tengo y es una pena descifrarte una hazaña por hacerme sentir, aunque nunca te viví. Después de todo la paliza me la gano yo por jugar con la verdad.
Se que tarde o temprano habré de merecer el mundo banal donde lo que tienes es lo que vales.
¡Que alguien me diga lo que no quiero escuchar, lo que esta bien y esta mal, que me diga quién soy!
Hoy ya no tengo, tal vez tuve, no se si tendré…
Es por eso que conservo una tristeza empapada de hipótesis y lamento que mi esencia se subaste ante el bolsillo de los otros.
Hoy no me conozco y sí invento las resacas que me condenan a la asfixia de tus ojos superficiales. Tras esta valía de existencia me contemplo cuando pongo mis manos en mi frente blanca. Porque otra vez me falló la ilusión, otra vez me compré un sueño de arena y aposté mi ceguera sin claudicar para satisfacer la percepción de los demás.
Hoy no me pertenezco, no caben tantos nudos en mi cuerpo que someten mi fortuna por haberte regresado, es cuando olvido y sólo se que te extraño.
Hoy no me encuentro, quisiera hacer valer mis escudos que de alguna forma me sirven para esta pesadilla. Hoy y sólo hoy podré buscarme, tal vez en una estación, en una canción, en una herida, en tu recuerdo, en mi cabeza, en un insulto o en tu distancia.
Hoy ya lo entendí….
05/octubre/09

2 comentarios:

  1. lo más bueno de este poema es su intensidad, su ritmo de sangre, su redondez...

    ResponderEliminar
  2. ¡Ya no recordaba éste poema, ahora que lo vuelvo a leer sigo pensando que es excelente: felicidades!.

    ResponderEliminar